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Propiedades De Los Alimentos: Todo Lo Que Hay Que Saber

Las propiedades de los alimentos

Somos lo que comemos y, por lo tanto, debemos preocuparnos por saber cómo alimentarnos: conocer exactamente las propiedades nutricionales  y dietéticas de las recetas, saber qué productos nos conviene más o menos.

Eso es comer sano. Y la propuesta es ayudar al lector a elegir y a combinar los alimentos de la mejor manera, porque una alimentación saludable influye en el crecimiento, desarrollo y el rendimiento escolar.

Hace que los deportistas se sientan energizados, optimiza el rendimiento laboral de las personas que son muy activas y agrega calidad de vida a las personas que tiene más de sesenta años.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono constituyen nuestra principal fuente de energía. Las formas más simples son los azucares, como la glucosa y la fructosa, que combinadas dan lugar a la sacarosa.

Pan saludable

Las féculas como el pan, las pastas, el arroz y otros cereales constituyen  la principal fuente de hidratos de carbono complejos. Estos alimentos también aportan vitaminas, proteínas y minerales.

Ayudan a controlar el peso

Una de las mayores ventajas  de comer más féculas es que contiene muchas menos grasas que la mayoría del resto de los alimentos. Por otra parte, dada la ingestión de la misma cantidad de calorías, las  féculas sacian mucho más que las grasas.

Que féculas elegir

Muchos tipos de pan obtienen entre el 7 y el 10% de su aporte energético de las grasas, pero en el caso de la repostería esa cifra alcanza al 56%.

Por este motivo, la ingestión de productos de repostería como los dulces, galletas saladas, cereales azucarados o patatas fritas, debe ser moderada. Sin embargo, hay muchos otros alimentos ricos en féculas, como  las crepes y el arroz con leche.

Arroz con leche saludable

Diferentes carbohidratos

Los simples se encuentran de forma natural  en la fruta y en algunas hortalizas. Entre los complejos se cuentan las féculas y muchos tipos de fibra.

Carbohidratos simples

  • Disacáridos: sacarosa, azúcar de mesa. Lactosa, leche. Maltosa.
  • Monosacáridos: fructuosa, azúcar que se encuentra en la fruta, en las hortalizas y la miel.
  • Féculas: arroz, trigo, maíz, avena, plátanos, porotos y arvejas.
  • Fibras: la pectina es una forma de fibra soluble en agua: manzanas y peras.

¿Cuáles son las necesidades diarias de una persona?

Una mujer con una actividad media tiene que consumir alrededor de 300 gramos de carbohidratos diarios.

Un hombre necesita algo  más: 400 a 450 gramos de carbohidratos.

Carbohidratos y  energía

La velocidad a la que se digieren carbohidrato  y se adsorbe  hacia el torrente circulatorio, y la energía que se genera a partir de esto, dependerá de su índice de glucemia.

Durante mucho tiempo se pensó que los alimentos con fécula se digerían lentamente y los dulces, con rapidez.

Sin embargo, hay alimentos como el arroz que tienen un índice de glucemia elevado y se  dirigen  con rapidez, mientras que el azúcar y la miel no se absorben con tanta rapidez como se creía.

Un dato interesante. Los alimentos con un índice de glucemia elevado pueden ser adecuados para una persona que es diabética o para un deportista.

Los carbohidratos, además, son saciadores naturales del apetito. Es difícil comer grandes cantidades de este grupo de alimentos porque los centros de saciedad del cerebro parecen que se activan con más rapidez cuando se ingieren estos alimentos en lugar de las grasas.

La pancita de grasa

Grasas

A diferencia de las proteínas y los hidratos de carbono, que casi no se almacenan, las grasas sirven como depósito de energía, y son un nutriente muy importante.

Pero una dieta rica en grasa incrementa los niveles de colesterol en sangre, lo que implica riesgo cardiaco. Las grasas se clasifican en saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas, y a veces están ocultas en los alimentos.

Las grasas son una fuente de energía altamente concentradas con 9 calorías por gramo de los hidratos de carbono. Son sustancias ternarias que, al igual que los hidratos de carbono están formadas por oxigeno, hidrogeno y carbono, pero en proporciones diferentes.

Las grasas que ingerimos pasan por el estomago y van a parar a los intestinos, donde son disueltas por la acción de las sales biliares liberadas por el hígado.

Las enzimas segregadas por el páncreas transforman las grasas en ácidos grasos y glicerol, que pueden penetrar en las paredes del intestino; allí se recombinan a razón de tres moléculas de ácido grasos y glicerol, formando triglicéridos, utilizados por el organismo para formar energía.

Los triglicéridos son absorbidos por el sistema linfático y pasan a la corriente sanguínea, que los transporta, ligados a proteínas y colesterol, a las células de todo el cuerpo.

El colesterol

Es un lípido compuesto de origen animal, del grupo de los esteroles. También es fabricado por el hígado en cantidad suficiente para cubrir todas las necesidades del organismo, por lo que no es necesario consumir alimentos que lo contengan